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GENETICA PARA CARNE OVINA 2014

DANIEL CLARO MIMICA
Ing. Agrónomo M. Agr. Sci.
daniel@goldensheep.cl

La GENÉTICA OVINA y la eficiencia en la PRODUCCION Y UTILIZACIÓN DE FORRAJE, son los componentes fundamentales en el proceso de producción de carne de cordero.

PRINCIPALES FACTORES GENÉTICOS QUE POTENCIAN LA PRODUCCIÓN DE CARNE OVINA:

En un mismo animal deben incorporarse los siguientes caracteres productivos que se encuentran en la base genética  ovina y que por lo tanto son hereditarios.

1.- PRECOCIDAD SEXUAL:

Pocas razas presentan esta característica, pero se ha ido incorporando en las nuevas razas modernas.

Es la capacidad de que la hembra de reposición tenga su primer parto al año de edad. Con este avance genético se ha adelantado en un año la vida productiva de una hembra, sin afectar su desarrollo ni futuro reproductivo.

De hecho se logra un parto adicional en la vida útil normal. Tiene gran impacto económico, pues las hembras de reposición representan entre el 20 y 25% del inventario de hembras y generalmente solo producían lana.  Algunas razas modernas producen sobre 1 cordero por borrega de reemplazo, con lo que el porcentaje de parición del rebaño se aumenta considerablemente a un costo mínimo.

2.- PROLIFICIDAD:

Es la expresión genética del número de corderos nacidos por parto en una oveja. También es de gran importancia,  pues el rango entre ovejas adultas de distintas razas comerciales fluctúa entre 1 cordero a 1,9 por parto como promedio. Es un factor con un componente genético muy elevado.

2.1 Sobrevivencia del cordero:

Entre nacimiento y el destete hay una mortalidad de corderos, la que depende mayoritariamente de factores ambientales; manejo y nutrición.  Los principales factores negativos son la insuficiente nutrición pre parto de la oveja, que afecta el peso de nacimiento del cordero al nacer y por ende su vitalidad; el instinto materno que disminuye mucho en ovejas desnutridas, con la prioridad de salvar su propia vida; la producción de leche que depende tanto de la genética como de la nutrición.

Los rangos de mortalidad pueden fluctuar entre el 10% principalmente en corderos únicos; 35% en corderos mellizos y hasta 50% en trillizos. En estas muertes, además de la nutrición y clima, el manejo juega un rol fundamental.

La mortalidad post natal de los corderos se concentra en  el 90% de los casos en los 3 primeros días de vida. Por desnutrición- hipotermia en corderos de madres sub-alimentadas, condición que interactúa con el clima: LLUVIA Y VIENTO.

En explotaciones intensivas, con alta carga instantánea de ovejas/ha  (sobre 10 y en casos 50 /ha en periodos cortos), el factor de mayor importancia es el DESHIJAMIENTO, que mata muchos corderos en esos primeros 3 días de vida, incluso en corderos muy bien alimentados y con un clima óptimo.  Este problema afecta en particular a los mellizos, pues solo después del tercer día se produce el vínculo materno o bond, mecanismo por el cual los corderos identifican a sus madres y viceversa, aún en grandes aglomeraciones de ganado.

Por este motivo aún con nacimientos cercanos al 200% en ovejas adultas de razas muy prolíficas, es difícil sobrepasar el 160% de destete, principalmente por los problemas mencionados, asociados principalmente a factores ambientales y de manejo

La cifra que realmente importa en términos económicos, es el número de corderos destetados, que es función de la interacción de la genética con factores ambientales y de manejo.

3.-GANANCIA DIARIA DE PESO:

Depende de la capacidad genética de la madre para producir leche, del potencial genético del cordero para ganar peso y de la nutrición de la madre pre y post parto.

La principal diferencia, para un mismo medio ambiente y nutrición, es el componente genético de la madre en su aptitud lechera.

Aquí destaca en forma sobresaliente la raza East Friesian o Milchshaf, cuya presencia como componente es indispensable en las líneas maternas de todas las razas modernas.

Durante la lactancia hay dos factores importantes: la producción diaria de leche y la persistencia de la lactancia. Una madre con componente genético East Friesian puede producir más del triple de leche diariamente que una oveja doble propósito tradicional y tener lactancias de hasta 6 meses en vez de máximo 10 semanas.

La cantidad de leche producida por una oveja se puede medir en forma indirecta conociendo la ganancia diaria de los corderos durante los dos primeros meses de lactancia. Un kilo de leche de oveja produce 0,16 kg/día de aumento de peso en un cordero

A mayor ganancia diaria del cordero, mejor es la calidad de la carne y es más eficiente la conversión de pasto en carne. También permite, en razas magras, obtener corderos de mayor peso de venta a edades tempranas. Aumentando así la eficiencia productiva

4.-CALIDAD DEL CORDERO:

Hay varios aspectos que determinan la calidad del cordero, siendo mayoritariamente responsabilidad de la genética, con un componente nutricional que permite la expresión plena de la genética.

4.1 MAGRO:

Hoy día es un factor fundamental, pues hay un rechazo generalizado por parte de los consumidores hacia la grasa animal, en particular a la grasa de cordero, que por su tradicional dominancia de ácidos grasos saturados le da un olor rancio, muy penetrante y sabor fuerte , que es la principal razón de rechazo de este tipo de carne por parte de los consumidores.

Al ser magro un cordero no solo aumenta su aceptación en el mercado, sino que permite alcanzar fácilmente un 50% más de peso de faenamiento, sin afectar la calidad de la carne.

Este factor es hoy día fundamental en el resultado económico. Es difícil obtener utilidades con los pesos de faenamiento de las razas tradicionales, que sólo permiten calidad hasta pesos de 30-35 kg.

Al contar con buenas praderas es posible, cuando se dispone de una genética magra, faenar los corderos con 45-50 kg de peso vivo. El costo adicional es mínimo, pues esos 15 a 20 kg adicionales de peso se logran en 45  60 días de pastoreo, donde prácticamente el principal costo es el aumento del plazo en percibir el ingreso.

4.2 SABOR :

Está muy ligado al componente genético, que determina la proporción de los distintos ácidos grasos de la carne, donde se busca la dominancia de los ácidos grasos insaturados  y otros como el oleico, que no solo es beneficioso para la salud ,sino que le otorga un sabor suave a la carne al estar finamente infiltrado.

Adicionalmente con este tipo de ácidos, se acepta una mayor cantidad de grasa, sin riesgos para la salud y dándole a la carne gran terneza , jugosidad y sabor.

4.3 ÁCIDOS GRASOS SALUDABLES:

Además de los ácidos grasos insaturados, que no son dañinos para la salud, la genética influye fuertemente en la cantidad y proporción de los ácidos grasos OMEGA y los ácidos CLA, los que cada vez toman mayor importancia en la determinación de la calidad de la carne por sus efectos favorables en la salud humana.

La genética es la principal responsable de la calidad del cordero, siendo función tanto de la madre como del padre.

Cuando la raza materna no tiene cualidades carniceras sobresalientes, como lo es en la mayoría de las razas doble propósito y en LAS LINEAS MATERNAS de razas compuestas, se debe recurrir a un cruzamiento terminal con un carnero de excepcionales características carniceras, como lo son el Texel  o el Suffolk moderno, para mejorar la calidad del cordero. Esta es una buena solución, pero encarece y complica el manejo del rebaño del productor comercial al tener que manejar dos líneas genéticas en un mismo predio.

ROL DEL CARNERO:

En forma INDIVIDUAL, es el principal responsable de la genética de un rebaño, DEBIDO A QUE EN CADA TEMPORADA ES PADRE DE UN ELEVADO NUMERO DE CORDEROS. En todo caso, en forma global, la  genética de un rebaño está determinada en un 50%  por las madres y en 50% por los carneros, de modo que no hay que descuidar el rol de las madres.

El carnero tiene una vida útil recomendada de 3 temporadas, para  así  acelerar el ingreso de nuevos reproductores. Si el Plantel de origen de los reproductores está en  un  proceso de mejoramiento continuo, aporta una mejor calidad, que se traduce en un incremento de la productividad de la nueva genética en 2 a 3% anual, que es la tasa esperada de mejoramiento del plantel proveedor de carneros. De allí la importancia de reemplazar con frecuencia los carneros a fin de incorporar rápidamente el progreso genético que desarrolla el Plantel proveedor de carneros. Este aparente mayor costo se compensa fácilmente con los aumentos productivos.

En explotaciones intensivas se puede utilizar entre 0,5% hasta 2% de carneros. En ambos casos la cantidad final de ovejas preñadas es similar. La gran diferencia está en la distribución de los nacimientos. Al usar un 2% de carneros, sobre el 70% de los nacimientos ocurre en los primeros 17 días de parición y a los 30 días de iniciado el parto están todas las ovejas paridas.

Con  el porcentaje más bajo de carneros se atrasa la fecha promedio de partos hasta en 3 semanas.  La explicación es muy simple. Los carneros entran a la temporada reproductiva con una reserva de semen en sus testículos que les permite realizar una gran cantidad de montas fértiles en un día, aunque muchas de las cuales son con una misma oveja, pues hay un número limitado de ovejas en celo cada día.

Luego de una semana de actividad sexual se agotan las reservas y el carnero solo puede utilizar la cantidad de semen que produce cada día, lo que restringe el número de ovejas que puede fecundar diariamente. Si el encaste se alarga hasta 2 meses, finalmente termina preñando a todas las ovejas.

Este atraso en la fecha promedio de las fecundaciones y por ende en la edad promedio de los corderos, no es muy importante en sistemas donde las pariciones son muy tempranas y se dispone de una larga temporada de crecimiento del pasto para engordar a los corderos nacidos. Tampoco lo es cuando el objetivo es producir corderos de peso mediano en un ambiente favorable.

Sin embargo, adquiere mucha importancia en sistemas  de temporada corta, como en Magallanes, donde por ser explotaciones extensivas y por tener una temporada muy limitada para el desarrollo del cordero, se utiliza un 4% de carneros.

Pasa a tener gran importancia en sistemas intensivos que tienen como objetivo producir corderos pesados. En este último caso el usar menos del 1% de carneros puede significar un menor peso de venta de cada cordero de 6  a 8 kilos en promedio por cordero.

COMO USAR UNA GENÉTICA MODERNA:

Lo primero es definir que tipo de cordero se quiere producir.

A nivel país, como es el caso de Nueva Zelandia, con sobre 20 millones de corderos faenados anualmente, es normal la presencia de una gran variedad de tipos de corderos, porque hay muchas razas utilizadas, cada cual se acomoda mejor a las características de cada predio en particular y de cada área geográfica en general. Adicionalmente están sin duda las preferencias personales de cada productor, las que no siempre obedecen a factores productivos y comerciales.

A nivel mundial hay mercado para todo tipo de corderos, destacándose principalmente las siguientes  categorías:

CORDERO ULTRA LIVIANO o lechal: Típico de los productores de queso de España, Francia, Grecia, donde el cordero es faenado antes del mes de edad con 6-7 kg de canal, pues la leche vendida como queso es mucho más rentable que vendida como carne.

CORDERO LIVIANO: Como el consumido en los países mediterráneos con 12-13 kg de peso de canal. Ese era el cordero de Nueva Zelandia hace 25 años y es el cordero magallánico de hoy día.

CORDERO MEDIANO: Con 17-19 kg de canal, MAGRO, que es el actual cordero de Nueva Zelandia.  Este mercado ha ido desplazando al antiguamente cordero de 12 kg que era el de mayor consumo

CORDERO PESADO: Canales de 22 a 27 kg que hoy día es producido principalmente en Australia, en base a cruzamientos terminales y cuyo mercado está en USA. Alemania, Bélgica, siendo la categoría con mayor aumento porcentual en su demanda mundial.

CORDERO ULTRA PESADO: Producido solamente en USA con animales magros, de gran tamaño y hasta 12 meses de edad, engordados en feedlot y con pesos de sobre 40 kg de canal.

Cada uno de estos tipos de corderos proviene de distintas genéticas y diferentes sistemas productivos. Así como el mundo occidental prefiere corderos MAGROS en cada una de las categorías que consumen, el mundo árabe solo compra corderos GRASOS.

En resumen, cada productor elige que tipo de cordero se adapta mejor a sus condiciones productivas. Lo importante es que a NIVEL INTERNACIONAL hay mercado para cada tipo de cordero, lo que es una gran ventaja para que el productor elige lo que más le conviene.

Los mercados que prefieren un determinado tipo de cordero exigen UNIFORMIDAD y calidad acorde a las características de cada categoría. También exigen un volumen y confiabilidad en las fechas y cantidades comprometidas en sus compras.

En países con grandes volúmenes de producción y gran variabilidad racial y geográfica, como Nueva Zelandia y Australia, las compañías faenadoras compran corderos de todas las categorías y de esa forma diversifican sus mercados.

Sin embargo, no hay productores individuales suficientemente grandes para tener más de un tipo de cordero. Cada cual elige el que mejor se acomoda a sus características productivas y su mercado natural es la planta faenadora, donde en muchos casos el productor es uno de los tantos socios.  Cada productor tiene un solo tipo de cordero, en base a la raza que explota y a las características productivas de su campo.

UNA VEZ ELEGIDA UNA RAZA MODERNA, la que hoy día no está presente en Chile a nivel comercial, la única alternativa es  llegar a dicha raza mediante cruzamiento absorbente, utilizando carneros de la raza elegida sobre la raza local, para ir acercándose al menos al F3, con el 85% del potencial de la raza pura.

¿COMO ABASTECERSE DE CARNEROS DE UNA NUEVA RAZA ?

Existen varias opciones con distintos riesgos y costos

Riesgos: que la raza elegida en el extranjero no se adapte a las condiciones locales de producción, riesgo menor, pero al no tener datos locales hay que tener muy claros los conceptos de cómo elegir.

Lo importante es conjugar en una sola raza los factores de mayor impacto en el valor de la producción

  • Número de corderos destetados por oveja
  • Ganancia de peso diaria de los corderos
  • Peso de los corderos destetados
  • Calidad de la carne producida (factores organolépticos como sabor, terneza, olor,         jugosidad)
  • Característica magra
  • Reproducción precoz de las borregas

No hay muchas razas que presenten TODAS estas características. Lo normal es la existencia de líneas maternas y líneas paternas, lo que complica el manejo y aumenta los costos pues se deben manejar 2 rebaños distintos en una misma explotación. El rebaño reproductor constituido por la línea materna, que produce las hembras de reemplazo y el rebaño comercial, que se cruza con el carnero terminal, donde todas las crías se faenan.

Por eso las pocas razas que tienen las características  maternas y paternas en su genética presentan una indiscutible ventaja.

Costos: Al no existir la raza ideal en el país a nivel comercial, la alternativa es IMPORTAR el material genético donde la mejor opción por calidad y sanidad es NUEVA ZELANDIA.

Normalmente la mejor opción de largo plazo es importar vientres y carneros en número suficiente para poder establecer la nueva raza sin tener problemas de consanguinidad, formando un PLANTEL LOCAL.

Hay dos alternativas, aunque ambas son de alto costo:

a)      Traer un grupo de al menos 100  vientres y 10 carneros por vía aérea

b)     Traer un número importante de embriones para implantar en ovejas locales

Hoy día la opción b es más recomendable y de menor costo.

Sin embargo, el mayor costo y dificultad, es la larga espera en CONSTRUIR UN PLANTEL de un tamaño adecuado, el que no debería ser menor a 1500 vientres.

La cifra de 1.500 vientres se recomienda para que  las crías nacidas puedan ser FUERTEMENTE SELECCIONADAS, en particular los carnerillos.

Otras opciones, de menor inversión inicial, pero de un costo operacional mucho mayor por oveja comercial encastada, es la importación de carneros vivos o de semen congelado.

EL NEGOCIO OVINO EN CHILE

Daniel Claro Mimica
Ing. Agrónomo, M.Agr.Sci.
daniel@goldensheep.cl

MAGALLANES:

Principal región ovejera del país. En la actualidad con 2 millones de ovejas y 95% de las exportaciones de carne  ovina del país.

Sistema productivo extensivo, donde casi el único insumo es la mano de obra, con un ovejero por 3.000 ovejas. Costos muy bajos en operación y tierra de muy bajo valor, sin otras opciones productivas, salvo los bovinos de carne que son menos rentables.

Se basa en pastos naturales, muy difíciles de reemplazar, tanto por costo como por condiciones climáticas. Actual producción muy cercana al techo productivo. Exportación de carne casi estancada con 5.500 a 6.000 ton/año, donde sólo 4.500 ton. van a Europa, cuya cuota sin arancel es de 6.000 ton/año y se incrementa en 200 ton. anuales.

El tamaño medio de los 300 principales productores ovinos es de 4.000 ovejas. Hay unos 15 EMPRESARIOS de mayor tamaño con rebaños desde 20.000 a 300.000 ovejas.

Margen bruto operacional aprox. $20.000 por oveja y $15.000 por hectárea. Pero cada productor tiene muchas ovejas en muchas hectáreas.

Aunque por razones de adaptación a las duras condiciones ambientales utilizan una raza doble propósito, cerca del 80% de los ingresos proviene de la producción de carne.

 

V a X REGION:

El inventario en 50 años  de esta macrozona bajó de 4 millones de ovejas, a sólo 1 millón. La reforma agraria  de finales de los años 60 eliminó las ovejerías de un tamaño superior a 1000 ovejas. Este cambio de escala productiva en la práctica significó el fin de la ovejería como rubro productivo comercial en toda la zona central y buena parte de la zona sur.

El sistema productivo era y aún  es, extensivo, similar al magallánico, pero en predios muy pequeños, en base a pasto natural e inviable por la reducida escala utilizada. Apenas genera ingreso para el pago de la mano de obra en los predios malamente llamados “grandes”.

Más del 75% del inventario está en explotaciones de 10 ovejas. Muy pocos predios comerciales con más de 1000 ovejas. Casi no hay empresarios, sólo agricultores.

Producción en zona central 20 a 30 kg de peso vivo/ha al año y en la zona sur 90 a 100 kg. Margen bruto operacional -$6.000/ha zona central y sólo $28.000 /ha en la zona sur.

PORQUÉ HAY UNA GRAN OPORTUNIDAD COMERCIAL:

 La declinación permanente del negocio ovino, desde los años 60 en adelante, a causa de que el rubro dejó de ser un negocio atractivo, se refleja fielmente en la desaparición de los empresarios ovinos y la constante disminución del inventario.

Hay regiones donde las cifras son realmente dramáticas, como por ejemplo en la V Región, cuyo inventario bajó desde casi 200.000 cabezas (1975) a menos de 27.000 y con seguridad seguirá bajando, por los 8 meses de sequía anual; inexistencia de mataderos; robos; ataque de perros; incendios etc.

Sin embargo, donde el clima es propicio para el crecimiento de las praderas durante la mayorparte del año, a pesar de la muy deprimida situación actual del rubro ovino, existe un enorme potencial esperando su oportunidad.

La tecnología moderna utilizada en los países líderes no se emplea en Chile y su aplicación hace el negocio muy rentable, en términos comparativos con otras alternativas ganaderas y agrícolas; particularmente en la zona sur, aunque no tanto en la zona central.

El gran potencial se concentra en las regiones IX, X y XIV, donde existen sobre 1,5 millones de hectáreas de pastos naturales de muy baja productividad, que  en un importante porcentaje se puede sustituir por praderas sembradas, si se mejora la fertilidad del suelo e incorpora semillas forrajeras. El aumento en productividad  de forraje por hectárea con este cambio es de hasta 5 veces.

EN LA ZONA SUR:

INGRESOS BRUTOS:  Esta cifra es muy fácil de calcular y nos da una primera idea del potencial económico de un rubro. No hay que engañarse porque lo que realmente importa es el Margen Neto, al descontar los gastos operacionales, habiendo algunos rubros con gastos muy elevados.

Lecherías TOP: Producen 8.000 lts. de leche/ha., con un precio productor de $200/lt. generando un ingreso bruto de $ 1.600.000/ha/año.

Engorda de novillos TOP: Producen 800 kg. de ganancia de peso vivo/ha/año vendidos a $ 1000/kg., obteniendo un ingreso bruto anual de $ 800.000/ha.

Crianza TOP: Produce 2,5 terneros/ha/año con 600 kilos vendidos a $1100/kg, ingresando una venta bruta de $ 660.000 /ha./ año.

Trigo TOP: Produce 75 quintales/ha a $ 15.000, con un ingreso bruto de $1.125.000/ha

Ovejería TOP: Con 20 ovejas/ha produce 1.250 kilos de peso vivo/ha anual a $ 900/kg. El ingreso bruto es de $1.125.000/ha.

 

GASTOS OPERACIONALES:

Cada cual tiene sus propios costos operacionales, por lo que es difícil generalizarlos. Es una tarea personal de cada productor analizar el potencial de su campo al explotarlo con las distintas alternativas productivas que son posibles de realizar.

La lechería y el trigo son los con mayores gastos operacionales.

La lechería, en mano de obra, electricidad, insumos veterinarios y concentrados alimenticios.

El trigo, en semillas, pesticidas, herbicidas, fertilizantes y maquinaria. El trigo no puede repetir el uso del suelo y es el más rentable de la rotación de cultivos, por lo que el ingreso promedio año, baja considerablemente al hacer el ciclo completo de cultivos de la rotación para un mismo potrero.

 El gasto en praderas es el mismo para todas las alternativas ganaderas “TOP”. La engorda tiene mayor costo en suplementación alimenticia que la ovejería y crianza. La mano de obra es similar para todas las opciones de producción de carne.

En resumen, sin entrar en detalles, el MARGEN OPERACIONAL de la OVEJERÍA moderna es el más alto de todas las opciones para la zona sur, lo que puede confirmarse con un análisis económico detallado. NO ES EL PARIENTE POBRE DE LA GANADERÍA COMO MUCHOS CREEN

CAMBIO TECNOLÓGICO ZONA SUR:

Pasar de un sistema EXTENSIVO  a un  INTENSIVO, con el cambio de pasto natural por praderas sembradas,  genera un aumento de 5 veces en la producción de pasto por hectárea. El cambio genético genera un aumento productivo de 1,8 veces por oveja.

Ambos factores tecnológicos se potencian y multiplican entre sí en lo económico, por aumento de la eficiencia productiva y baja de costos, aumentando el Margen Bruto Operacional de $ 28.000/ha a $540.000/ha anual.

 

GENÉTICA OVINA:

Chile no tiene razas ovinas modernas para producción de carne a nivel comercial.

Las utilizadas son de baja eficiencia con menos de 1 cordero/oveja; de mala calidad por exceso de grasa. El peso máximo de faenamiento no debe sobrepasar los 30 kilos  de peso vivo y el primer parto se produce sólo a los 2 años de edad.

La genética Goldensheep en promedio produce sobre 1,4 corderos por oveja, los corderos se faenan con sobre 45 kilos de peso vivo, son magros, de excelente calidad y sabor. El primer parto se produce con 1 año de edad.

 

RAZAS OVINAS MODERNAS EN PAISES TOP:

  • Combinación de varias razas en una LINEA MATERNA
  • Combinación de varias razas en una LINEA PATERNA
  • Cruzamiento de ambas líneas para obtener el producto de consumo final. TODAS las crías se faenan, pues las hembras tienen muy baja eficiencia reproductiva

Con el cambio genético Nueva Zelandia  DUPLICÓ la producción de carne de cordero por oveja de inventario a NIVEL PAIS en sólo 15 años

  • Goldensheep es una de las pocas razas a nivel mundial que tiene las líneas maternas y paternas, incorporadas en una sola raza, donde las hembras son excelentes reproductoras y no es necesario eliminarlas, como es el caso al utilizar un cruzamiento terminal.

 

LAS PRADERAS EN LA PRODUCCIÓN OVINA DE LA ZONA SUR

 

                                                                                                                                         Daniel Claro Mimica

                                                                                                                                Ing. Agrónomo M.Agr.Sci.

                                                                                                                                   daniel@goldensheep.cl

 

Es indiscutible la importancia que tiene la pradera en la alimentación del ganado, en particular en regiones que cuentan con condiciones privilegiadas para la producción de forraje.

Tal es el caso de países líderes en la producción animal en base a pradera, como lo es Nueva Zelandia.  Allí se han desarrollado  modelos de producción que maximizan el uso del pasto  como el alimento natural de ovinos y bovinos.

Para ello desde hace más de 50 años se han dedicado al estudio de la relación pradera- ganado, desarrollando nuevas tecnologías para aumentar la producción y utilización de la pradera.  Se destaca la invención del cerco eléctrico, que marcó un hito mundial para la utilización eficiente del forraje producido.

También dedican un enorme esfuerzo al estudio de especies forrajeras y en particular al mejoramiento genético de ellas, donde la aparición constante de nuevas variedades aumenta en forma muy significativa la producción de forraje, la calidad nutricional y las características agronómicas de cada nueva variedad que sale al mercado.}

El avance genético produce un aumento de la productividad del orden de 1,5 a 2% al año. En términos prácticos significa que una variedad que hoy día sale al mercado, supera en hasta un 20% en productividad a otra variedad de la misma especie forrajera que salió al mercado hace solo 10 años atrás.

El manejo del ganado y de las praderas para maximizar la eficiencia productiva es fundamental, donde en el caso de los ovinos, en años recientes, ha cobrado gran importancia la eficiencia productiva de la oveja propiamente tal.

Aquí se han encontrado grandes diferencias de eficiencia en la conversión del pasto a carne, entre diferentes genéticas ovinas. Las razas con mayor prolificidad, magras y con alta producción de leche que conduzcan a obtener corderos pesados, son las más eficientes.

La razón es muy simple, el mayor costo productivo  por cabeza de ganado es la mantención de una oveja madre todo un año. El costo energético de producir un kg de grasa es 3 veces mayor al de producir músculo, de modo que la producción de corderos magros no solo satisface lo que el consumidor pide, sino también hace más eficiente la conversión de pasto en carne.

 Por lo tanto mientras más corderos produzca y mayor sea el peso de estos a su venta, aumenta la eficiencia.  Hoy día se trata que la producción de corderos de una oveja sea similar o mayor al peso vivo de la propia oveja.

 

CLIMA:

Es un factor de mucha importancia para la producción de forraje, donde las regiones del sur, representadas por la IX; X; XIV tienen condiciones privilegiadas para la producción de las praderas bajo condiciones de secano.  Estas regiones se caracterizan por su clima templado con precipitaciones anuales que fluctúan entre 800 y 2000 mm, concentrados en invierno, pero con un déficit periódico en el verano, particularmente en las zonas costeras.

La interacción clima – suelo produce importantes diferencias en la producción de forraje, no solo en la cantidad de forraje producido sino también en su distribución estacional.

En suelos de buena fertilidad y con praderas de Trébol Blanco-Ballicas se han obtenido las siguientes producciones de forraje.

 PRODUCCIÓN ANUAL DE PRADERAS TREBOL BLANCO-BALLICAS SEGÚN CLIMA Y SUELOS
                       X REGION DE LOS LAGOS    
LLANO CENTRAL PRECORDILLERA COSTA ÑADI
% % % %
VERANO 18 22 13 19
OTOÑO 16 19 15 21
INVIERNO 8 6 12 6
PRIMAVERA 58 53 59 54
Materia Seca Ton/Ha 13,98 13,37 12,87 12,20
Fuente: Watts,2008 Manual de especies forrajeras y manejo pastoreo

 

Por supuesto que la curva de distribución del forraje producido presenta una enorme variabilidad entre años, entre zonas productivas y dentro de una misma zona.  También entre predios, en este caso debido al manejo, fertilización y forrajeras presentes.

El clima no se puede manejar a nivel de la producción animal, por ocuparse grandes extensiones de terreno. La excepción es el uso del riego pero en forma muy limitada, pues la ganadería no compite por el uso del agua con otras actividades agrícolas, como la fruticultura o producción de hortalizas.

Sin embargo hay que acomodar el modelo productivo ganadero al clima con las variables que si podemos manejar, como ser la fecha de las pariciones, que es la principal herramienta para ajustar la curva de requerimientos del ganado con la curva de producción de forraje.

El uso de mezclas forrajeras también nos ayuda a una mejor adaptación de nuestro sistema productivo al clima. Es sabido que las gramíneas tienen un moderado crecimiento otoñal, bajo en invierno y muy abundante en primavera, pero con una marcada disminución en verano por entrar en su fase reproductiva y posterior latencia. Por otra parte el trébol blanco tiene un hábito de crecimiento distinto, concentrando su crecimiento en primavera y verano. Esa es la fórmula forrajera clásica de las praderas de Nueva Zelandia para un clima muy similar al de nuestra zona sur.

La conservación de forrajes y el uso de cultivos forrajeros, son otra forma de adaptarnos a las condiciones climáticas limitantes para la producción de forraje. Con estos medios trasladamos parte del excedente de producción primaveral a la época invernal y con los cultivos forrajeros producimos y acumulamos alimento en periodos donde el crecimiento de las praderas es casi nulo.

SUELO:

Es el sustento natural de las praderas, presentando  una muy alta correlación de su fertilidad  y  limitaciones físicas con la productividad de las praderas.

Las principales restricciones para la producción de las praderas en la zona sur corresponden al factor suelo. La baja concentración de fósforo, agravada por una alta acidez y concentración de aluminio, restringe fuertemente el potencial productivo, al impedir la presencia de especies forrajeras nobles de alto rendimiento, siendo la principal limitante para la productividad de las praderas.

El primer factor que hay que corregir es la acidez del suelo, mediante fuertes aplicaciones de cal, para ir subiendo el pH. La cantidad aplicar es muy variable y depende fundamentalmente del nivel de pH actual del suelo. Mientras no se corrija el pH, la aplicación de fósforo tiene una baja respuesta, pues su disponibilidad se bloquea por el alto nivel de aluminio.

El pH óptimo para las praderas de alto rendimiento es 5,8 pero alcanzarlo no es tan fácil debido al elevado costo de la enmienda. En algunos suelos se requeriría unas 8 toneladas de cal, cuando el nivel inicial bordea el pH 5.  Esa enmienda tiene un costo solo en el producto de aproximadamente $65.000 por tonelada.  Cuando el pH es muy bajo, lo ideal es incorporar la cal mediante cultivos, de modo de poder aplicar 3 a 4 toneladas durante las labores de preparación de suelo. Posteriormente al aplicar sobre praderas establecidas la dosis máxima recomendable es de 2 toneladas en cobertera o al voleo. Cantidades mayores producen una costra impermeable que dificulta la infiltración del agua en el suelo.

Cuando se requiere acelerar el proceso de enmienda del pH se puede aplicar cal 2 veces al año sobre la pradera. Estas aplicaciones son bastante engorrosas por los elevados volúmenes y porque el producto viene en la forma de un polvo muy fino, por lo que no se puede aplicar con viento e incluso en días de calma  hay bastante deriva de la nube de polvo.  Recientemente está disponible en el mercado local cal liquida que se aplica con el equipo fumigador de herbicidas. Tiene la gran ventaja de la facilidad de su aplicación; no hay pérdida de producto por arrastre; se puede utilizar la pradera en forma inmediata, mientras que con la cal solida es necesario que el producto se disuelva e infiltre con una lluvia. La concentración del producto es bastante alta pues 20 litros equivalen a 1000 kg de cal solida.

Para la corrección del nivel de fósforo se utiliza frecuentemente la roca fosfórica, que funciona muy bien en suelos ácidos. El fósforo tiene poca movilidad en el suelo, por eso se recomienda aplicar la mayor cantidad posible incorporándolo  con las labores de un cultivo.

La cantidad de fósforo a aplicar depende del nivel inicial del suelo, pero generalmente fluctúa entre 700 y 1000 kg de P2O5 /ha, lo que significa un elevado costo cercano a $ 700.000/ha. De allí la importancia de corregir la acidez del suelo para que el fósforo aplicado esté disponible para las plantas y no sea inmovilizado por el exceso de Al.

cordero empastada

ESPECIES FORRAJERAS:

En el sur la mayor parte de la superficie utilizada en ganadería corresponde a praderas naturales, donde la “chépica” (Agrostis tenuis), acompañada de varias malezas representa el principal componente.

La fertilidad del suelo determina el  techo productivo del sistema de producción, mediante las especies forrajeras que puede  mantener. Esta característica es modificable por el hombre y constituye los cimientos de todo sistema de producción de forraje.

Los  suelos pobres representan la inmensa mayoría de la superficie de la zona sur. La característica más generalizada  es su elevada acidez, con pH cercano a 5 e incluso menor y con niveles de fósforo de 5 ppm de P2O5 o inferiores.

Solo se adapta a estos bajos niveles de fertilidad la chépica, que es una especie rústica que crece en forma natural y que soporta muy bien la acidez, toxicidad por aluminio y los bajos niveles de fósforo.

Sin embargo su productividad es muy baja, con solo 2 a 3 toneladas de materia seca/ha/año. Adicionalmente la calidad del forraje producido es baja. Su crecimiento se concentra en primavera y algo en otoño. En verano crece muy poco y en invierno no tiene crecimiento.

Con estas características productivas la capacidad talajera con ovinos difícilmente alcanza a 3 ovejas/ha/año.

Con el elevado valor actual de la tierra estas  limitantes, dadas por el suelo y pradera, hacen inviable la producción ganadera de mercado, permitiendo solo la producción de subsistencia con un fuerte apoyo y subsidio de INDAP.

Los suelos ñadi sin obras de drenaje solo permiten especies muy rusticas como la chépica, pero impiden la persistencia de especies mas nobles y productivas que son muy sensibles a esta restricción.

Suelos con un nivel mayor de fertilidad tienen un pH entre 5,2 y 5,5 y la concentración de fósforo está cercana a 8 ppm de P2O5.

Estas características permiten la existencia de especies forrajeras más productivas como el “pasto dulce”  (Holcus lanatus) y el “pasto ovillo” (Dactylis glomerata), con algunos tréboles naturalizados. Su productividad está en el rango de 6 a 8 toneladas de materia seca/ha/año.

La calidad de este forraje es superior al de la chépica y la temporada de crecimiento es más amplia. Permite mantener de 8 a 10 ovejas/ha/año.

Para pasar a niveles de productividad  mayor, que son factibles con las condiciones climáticas del sur, los suelos deben tener un pH superior a 5,6 y una concentración de fósforo mínima de 15 ppm de P2O5/ha. Estas características no se dan en forma natural y la fertilidad debe ser construida con la aplicación de fertilizantes.  Aquí juega un rol fundamental el contar con un análisis de suelos, ojalá para cada potrero, a objeto de saber que y cuánto fertilizante aplicar.

Solo en suelos con pH 5,6 o superior y niveles de fósforo de 15 ppm de P2O5 es posible establecer praderas de alto nivel productivo, como la mezcla de ballicas perennes (Lolium perenne) y trébol blanco (Trifolium repens). Estas especies también requieren un buen drenaje, pues de otra forma no persisten y desaparecen rápidamente.

Con suelos de estas características es posible tener praderas de 12 a 15 ton de materia seca/ha/año que permiten una carga de 15  a 20 ovejas/ha/año.  Para llegar a estas praderas de elevados niveles productivos se requiere una importante inversión en la enmienda de suelos para aumentar su fertilidad, elevar el pH y neutralizar el exceso de aluminio. En algunos casos puntuales se requiere aplicar K y Mg.

La inversión en la enmienda de suelos es muy variable, pues depende del estado actual del suelo de cada potrero y puede representar el 80% de la inversión requerida para tener praderas de calidad, mientras que el establecimiento o siembra de la pradera propiamente tal representa el 20% de la inversión total.

Cuando ya se tiene el suelo adecuado, el próximo factor importante es determinar las especies forrajeras  más adecuadas y en forma muy particular, las variedades de la especie. Este factor hoy día es fundamental dado el impresionante avance logrado con el mejoramiento genético de las forrajeras, que siguen perfeccionándose en forma acelerada incorporando resistencia a enfermedades, plagas (factor AR); valor nutritivo (ballicas de alto contenido de azúcar), etapa de floración retrasada (ballicas) etc.

En cuanto a las especies la fórmula de trébol blanco-ballica perenne utilizada en Nueva Zelandia desde hace más de 100 años es en términos generales la más recomendable para suelos mejorados de la zona sur.

Recientemente se han introducido al país dos especies, que debido a su mejoramiento genético realizado en Nueva Zelandia, pasaron desde su condición de malezas a la categoría de forrajeras de primer nivel. Se trata de la “chicoria” (Cichorium intybus) y del “siete venas” (Plantago lanceolata), especies que se caracterizan por su gran masa radicular que les permite utilizar un gran volumen de suelo, tanto para extraer nutrientes desde zonas donde las pequeñas raíces del trébol y ballicas no llegan y principalmente para utilizar en periodos de sequía, la humedad del suelo acumulada en este gran volumen de suelo.

Por estas características tienen una gran productividad durante el verano con una enorme ventaja frente a las forrajeras tradicionales. Normalmente no sufren los efectos de la sequía estival. Adicionalmente otra gran ventaja es su elevada concentración de energía  (3 Mcal de energía metabolizable/kg de materia seca, frente a 2,7 de las ballicas). Esta característica permite que con igual consumo  de forraje se obtenga una mayor productividad de 10% en el ganado que las utiliza.

FERTILIZACIÓN DE MANTENCIÓN: 

Una vez que los suelos alcanzan mediante enmiendas el nivel de fertilidad requerido para el establecimiento y persistencia de praderas de alta productividad, se requiere reponer la fertilidad que se pierde del sistema productivo, ya sea por los productos que se venden: carne y lana, pero también por los que se pierden por lixiviación a capas profundas del suelo al disolverse en el agua de lluvia.

Un sistema ovino intensivo retira menos nutrientes del suelo que una lechería y las cifras aproximadas son hasta  20 kg anuales de P2O5 ( con 20 ovejas/ha), equivalentes a 40 kg anuales de superfosfato triple. También es necesario reponer aproximadamente 30 kg anuales de K.

Cuando la fertilidad del suelo y su pH son adecuados, se logra una alta población de trébol blanco, 30-35%, que no solo contribuye a producir un forraje altamente energético y proteico en primavera-verano, sino también permite suplir la mayor parte de los 250 kg de N requeridos por la pradera.

Una fertilización de mantención debería considerar en promedio

20 kg de P2o5

30 kg de K

250 kg de Cal  (para reponer lo que se lixivia por la lluvia)

100 kg de urea (para suplir lo que no es fijado de la atmósfera por el trébol)

               

RENOVACIÓN DE PRADERAS:

Las praderas perennes, bien manejadas en suelos fértiles, tienen una duración superior a 10 años. Sin embargo algunos componentes de la mezcla tienen una vida mas corta como ser la chicoria, con hasta 3 años; siete venas 4 años, debiendo reponerlas mediante una nueva siembra con cero labranza.

A pesar de que al cabo de este periodo las praderas estuvieran en optimas condiciones, es muy conveniente  renovarlas para incorporar las variedades de última generación, que en un periodo de 10 años incorporan una superioridad de 15 a 20%, gracias al permanente mejoramiento genético que se desarrolla en las principales especies forrajeras.

UTILIZACIÓN:

Tan importante como lograr una alta producción de forraje de calidad es saber utilizarlo en forma eficiente.

Hay dos líneas de trabajo para maximizar la eficiencia de la utilización.

a)      Manejo de Praderas:  La primera de ellas corresponde al manejo de las praderas para promover su máximo crecimiento, mediante la normas básicas de manejo que deben considerar en forma primordial la altura de utilización o entrada al potrero y el residuo que determina la altura de salida de ganado del potrero.

Hay que recordar que:

  • El uso  del forraje producido se mide por el porcentaje de utilización y es de máxima importancia, pues aumentar la eficiencia en la utilización de la pradera mediante medidas de manejo es mucho más barato que producir más forraje.
  • Rezagos que resulten en praderas de sobre 20 cm de altura, si se repiten en el tiempo, tienden a eliminar el trébol blanco que es muy sensible a la falta de luz.
  • El mayor valor nutritivo de la pradera se encuentra entre los 3 y 10 cm de altura.
  • La mezcla trébol blanco – ballicas es bastante resistente al sobre pastoreo, pero cuando el residuo es inferior a 3 cm de altura, el rebrote y crecimiento posterior de la pradera se atrasa considerablemente. El sobre pastoreo  frecuente disminuye la producción total de la pradera.
  • Hay especies forrajeras muy sensibles al sobre pastoreo continuo, como lo son la alfalfa y la chicoria, que pueden desaparecer rápidamente si su manejo de pastoreo no es el adecuado.
  • Tan dañino como el sobre pastoreo lo es la subutilización que no solo perjudica la persistencia del trébol blanco, sino que disminuye considerablemente el valor nutritivo del forraje y además bloquea una gran cantidad de nutrientes del suelo que quedan fuera de uso por estar almacenados en la caña o paja del forraje no consumido.

Dentro de este manejo es fundamental el uso del cerco, eléctrico, la disponibilidad de una red de agua,  con bebederos regulados con flotadores y la observación frecuente del ganado para evaluar su desempeño nutricional.

La oveja siendo muy selectiva en su consumo de forraje, mediante el uso de altas concentraciones instantáneas de ganado (alta presión de pastoreo), puede ser obligada, en periodos de bajos requerimientos nutricionales, a consumir forrajes de menor calidad, como malezas o residuos de pastoreos anteriores.  Esta práctica equivale a dar un corte de limpieza a las praderas. De hecho con un buen manejo del pastoreo ovino, los potreros siempre se ven parejos, sin manchas de residuos no consumidos que son tan habituales en el caso de los bovinos

Por su forma de cortar el pasto con los dientes y con medidas de manejo que obliguen al rebaño a consumir en forma pareja, el porcentaje de utilización del forraje producido es mayor cuando se utilizan  ovinos en comparación con vacunos.

El utilizar el rebaño como segadora de forraje con un altísimo porcentaje de utilización, solo se logra en periodos de bajos requerimientos nutricionales, que en la oveja son de 7 a 8 meses al año, lo que es imposible en lechería, donde la vaca de ordeña debe tener una gran disponibilidad de forraje para seleccionar su consumo y si se le exige una mayor utilización se resiente la producción. Por ello en un sistema lechero es difícil sobrepasar el 65% de utilización del forraje.

Algo similar ocurre en el ganado de engorda, que está permanentemente con altos requerimientos de producción, por lo que no es posible exigirle una utilización muy elevada del forraje producido.

Cuando se tiene una carga adecuada, en relación a la producción de la pradera, es posible cosechar sobre el 80% del forraje producido  en una ovejería de manejo intensivo y cuando el manejo es óptimo, incluso se puede llegar como techo a cerca del 90%.

Estas cifras no se alcanzan con bovinos que dejan un residuo sin consumir de mayor altura que los ovinos y además producen grandes manchas de orina y excrementos que contaminan la pradera por muy largo tiempo. Estas manchas posteriormente tienen una gran producción de forraje, el que no es consumido por los animales

 

CARGA POTENCIAL SEGÚN PRADERA y % DE UTILIZACIÓN 
         
 OVEJAS/HA                         PORCENTAJE  UTILIZACIÓN
65 70 75 80 85 90
 PRADERA DE 13 ton MATERIA SECA/HA  13,61  14,65  15,7  16,75  17,79  18,84
 PRADERA DE 14 ton MATERIA SECA/HA  14,65  15,78  16,91  18,04  19,16  20,29
 PRADERA DE 15 ton MATERIA SECA/HA  15,7  16,91  18,12  19,32  20,53  21,74
 PRADERA DE 16 ton MATERIA SECA/HA  16,75  18,04  19,32  20,61  21,9  23,19
 PRADERA DE 17 ton MATERIA SECA/HA  17,79  19,16  20,53  21,9  23,27  24,64
 PRADERA DE 18 ton MATERIA SECA/HA  18,84  20,29  21,74  23,19  24,64  26,09

b)      Genética utilizada:

Cada genética tiene su  especialidad y propio potencial productivo. En general la producción de lana se adapta mejor que ningún otro producto a zonas con climas áridos o semiáridos, con  praderas pobres y manejo extensivo.

 La producción mixta o doble propósito, lana-carne, tiene su mejor escenario en ambientes intermedios.

Por otra parte la producción de carne requiere praderas muy productivas y suelos de alto valor, donde es indispensable un manejo muy intensivo.

Por supuesto que así como hay grandes diferencias entre individuos de una misma raza, factor indispensable para el proceso de selección, también las hay entre diferentes razas de una misma especialidad.

Un ejemplo extremo en producción de leche es el potencial de la oveja lechera Latxa con  150 lt. por lactancia y la oveja East Friesian o Milchshaf con producciones entre 600 y 900 lt. por lactancia.

Por el diferente potencial y eficiencia productiva entre distintas razas, no da lo mismo con que raza se utiliza una pradera.

Utilizando la información del  cuadro  “ Resultados Económicos según Genética y tipo de Cordero” incluido en el artículo  Prolificidad o Cordero Pesado, de esta misma pagina web, elaboramos el siguiente cuadro, donde se evalúa la utilización de una misma pradera de excelencia, con 15 ton de materia seca y una misma carga animal de 20 ovejas/ha para todas las alternativas.

La diferencia entre el Romney tradicional y el Romney NZ se produce exclusivamente por la mayor prolificidad  de esta última raza, pues el peso de venta de los corderos producidos es el mismo.

Una diferencia de 31% en el costo del kg de cordero producido se eleva a 121% a favor del Romney NZ en el Margen Bruto Operacional, por la gran diferencia en el número de corderos a venta.

Diferencias Económicas de una Misma Pradera con Distinta Genética
Costo Cordero Diferencia Margen Bruto Diferencia
$/kg vivo   $/ha  
ROMNEY INGLES 570 31,30% 159.827
ROMNEY NZ 434 365.997 129%
ROMNEY NZ 434 19,50% 365.997
GOLDENSHEEP 363 498.987 36,30%

En la comparación entre el Romney N Z y Goldensheep la diferencia del menor costo por kilo de cordero producido y en el Margen Bruto Operacional se debe al mayor peso de los corderos Goldenshep, pues el potencial de corderos destetados es muy similar.

La diferencia en el peso de venta se debe a la superioridad en la producción de leche de Goldensheep y a que sus corderos pueden llegar a sobre 50 kg de peso vivo  a la venta sin engrasarse.

 

 

 

 

 

HERRAMIENTAS GENETICAS PARA RENTABILIZAR LA PRODUCCION OVINA EN LA ZONA SUR ¿PROLIFICIDAD O CORDERO PESADO?

                                                                                                                    ARMIN CLARO FOX

                                                                                                     Ing. Comercial  MBA U Adolfo Ibañez

                                                                                                                aclaro@goldensheep.cl

Desde hace al menos 8 años en la zona sur de Chile, particularmente en las regiones IX; X y XIV,  los ovinos tienen pronosticado un gran futuro. Sin embargo, hasta la fecha sólo se ha materializado la construcción de una moderna planta faenadora en Osorno, habilitada para exportar a los principales mercados internacionales: Europa, Japón y por supuesto abastecer al mercado nacional. Los productores estamos en deuda. Hemos tenido 3 años de precios record, 2009 al 2011, pero no ha aumentado significativamente la producción de corderos.

La planta faenadora instalada en Osorno, ha tenido que abastecerse con corderos, desde Los Vilos hasta Aysén para subsistir. La otra moderna planta ubicada en la VIII Región, que también se abastecía en parte desde la zona sur, cerró sus actividades, lo que confirma que el anunciado despegue de los ovinos en el centro sur y sur de Chile, está muy lejos de producirse.

Durante el 2012 el precio del cordero ha disminuido un 30% en el exterior,  lo que disminuirá aún más el entusiasmo de los productores por este rubro. A partir del 2013, con el ingreso a gran escala de China al mercado importador, los precios se vienen recuperando en forma lenta pero sostenida. Con este panorama es importante preguntarse si el diagnóstico optimista de hace 8 años era correcto o porqué no se ha cumplido. La respuesta no es tan simple, por la gran cantidad de factores que influyen en el despegue de un rubro, relativamente nuevo a escala comercial. No es sólo el precio, ni la infraestructura, ni la voluntad de los productores, ni los mercados, ni el apoyo del estado para los pequeños lo que determina el éxito comercial. Todos estos factores, individualmente y en particular en su conjunto, son fundamentales.

Sin embargo, hay  elementos que no se han considerado y que constituyen la base de una explotación ovina exitosa.

El primero de ellos es la PRODUCTIVIDAD DE LAS PRADERAS. Es algo muy fácil de comprender, en particular, con los elevados precios que ha adquirido la tierra en la zona sur en los últimos años. Estos precios hacen cada vez más difícil obtener utilidades con los sistemas productivos ganaderos, cuando se considera el valor de arriendo como uno de los costos importantes de la actividad, pues es difícil imaginar un balance económico sin darle un valor al uso de la tierra, aunque sea propia. Si no se logran praderas de excelencia es imposible obtener utilidades, no sólo con ovinos, sino que con cualquier emprendimiento ganadero.

Asumiendo que tenemos PRADERAS DE EXCELENCIA, esa sola característica tampoco es garantía de tener un éxito económico. Es FUNDAMENTAL el COMO se utiliza dicha pradera. La primera elección, es con que producción animal desarrollamos nuestro negocio y además que actividad específica, que adaptándose al predio, es la que obtiene mejores resultados.

Este tipo de análisis es fundamental realizarlo ANTES de emprender un negocio ganadero, pues posteriormente el costo de cambiar de actividad es enorme. Un análisis macro indica que la actividad lechera, es la que generalmente genera mejores utilidades. Sin embargo, la lechería no garantiza el éxito. El negocio es bastante estrecho y la eficiencia y el tamaño de la explotación, son fundamentales al momento de tener balances positivos. Hay muchas lecherías que por fallas productivas o por su tamaño muy pequeño, no producen utilidades.

Por otra parte, la producción de carne bovina, tiene dos fases bien marcadas: Vaca-Ternero, donde históricamente las utilidades son mínimas y por ello utilizan generalmente los suelos de menor calidad y no compiten con la lechería ni engorda en los mejores suelos. La otra opción, Recría-Engorda, tiene mejores retornos que la crianza, pero dista mucho de los resultados de las buenas lecherías. A pesar de que saber engordar es muy importante, el margen económico es tan estrecho, que la utilidad muchas veces radica en haber hecho una buena compra de terneros. En la práctica, pesa más la habilidad de  comerciante que la de productor. La venta es menos compleja, pues hay mucha competencia entre los distintos compradores de carne, por lo que la compra del ganado para engorda es uno de los factores decisivos para tener utilidades.

La otra alternativa ganadera es la producción ovina, que si bien ha tenido muchos pronósticos optimistas, no ha despegado, a pesar de los favorables escenarios internacionales que tuvo hasta hace un par de años. En la zona sur, dado el alto valor de la tierra y el pequeño tamaño de las propiedades, solo permite tener explotaciones ovinas intensivas, en praderas de alto rendimiento. En los ovinos este sistema productivo tiene bastantes  similitudes con la producción lechera, pues ambas actividades exigen mucha tecnología y son muy sensibles a los errores de manejo.

Una de las grandes diferencias entre la ovejería y la lechería es  la cantidad de mano de obra por predio. Un buen ovejero puede cuidar de 2000 a 2500 ovejas, por lo que en muchos casos constituye el único personal de planta requerido. Sin embargo, la diferencia principal entre ambas actividades es que en la producción ovina intensiva, el periodo crítico de atención del ganado, es durante los 45  días donde se concentran los partos. En esa época la actividad es full time, 10 horas diarias, incluyendo los festivos. En el resto del año la actividad es liviana, cumpliendo el programa de manejo planificado, mediante una supervisión simple, sin mayores problemas sanitarios ni de manejo. La lechería requiere un trabajo intenso durante todo el proceso productivo, tanto en la ordeña propiamente tal, como en la atención sanitaria de las vacas y la crianza de los terneros. En las lecherías estacionales esta actividad dura 10 meses y en las de ordeña permanente, todo el año. En las lecherías la atención veterinaria es principalmente curativa, pues cada vaca enferma es de un alto valor y los problemas de salud en vacas de ordeña son muy frecuentes. Las ovejas sólo tienen un programa sanitario preventivo, pues el valor de cada individuo no compensa el costo de su tratamiento individual. La excepción ocurre en el periodo de parto que es donde se concentran los problemas de salud.

Asumiendo que disponemos de praderas de excelencia, intentaremos analizar que factor productivo, la prolificidad o el peso de venta de los corderos, tiene mayor importancia al planificar una explotación ovina moderna.  Es lógico que el óptimo se obtiene al maximizar ambos factores, pero el manejo de cada uno de ellos sigue un camino diferente, de allí la necesidad de saber el impacto de cada cual en los resultados económicos de la explotación. Para ello utilizaremos la información que hemos adquirido, al comenzar con una moderna explotación ovina intensiva en la provincia de Osorno.

En otras palabras nos creímos el diagnóstico optimista y  ya analizamos nuestros primeros resultados. En praderas top, con sobre 15 toneladas de materia seca por hectárea como producción de forraje, la ovejería intensiva se asemeja mucho a lo que es habitual en Nueva Zelandia.

Se da por sentado la calidad de las praderas, su manejo óptimo, el manejo sanitario y nutricional del ganado. Nuestra apuesta es que, con todas las demás variables optimizadas, EL COMPONENTE GENÉTICO MARCA LA DIFERENCIA.

Analizaremos 4 alternativas para una misma pradera de alta producción, con 20 ovejas/ha. , pero con distinta genética y metas productivas. Como es difícil hacer una comparación física simultánea a escala comercial para las cuatro propuestas analizadas, utilizamos un modelo de simulación, empleando datos reales obtenidos en la zona, donde sólo las opciones 3 y 4 utilizan resultados físicos reales, obtenidos en nuestro rebaño en Osorno. Los parámetros productivos de las dos primeras opciones son supuestos y pueden estar sujetos a errores de menor magnitud. TODAS LAS ALTERNATIVAS ANALIZADAS TIENEN MANEJO INTENSIVO, EN PRADERAS OPTIMAS Y 20 VIENTRES POR HA, que representa el límite superior productivo con los conocimientos actuales.

  1. GENÉTICA TRADICIONAL, no magra y poco prolífica, con 1,1 corderos destetados por oveja adulta encastada. Las borregas de reemplazo de 8 meses de edad no se reproducen por falta de precocidad sexual (componente genético) y los corderos se venden con 37 kg de peso vivo los machos y 35 kg las hembras.(sobre ese peso se engrasan) Un representante de esta genética es el ROMNEY tradicional o Inglés.
  2. GENÉTICA PROLIFICA, pero no magra, con 1,4 corderos destetados por oveja adulta encastada. Las borregas de reemplazo son precoces y se encastan con 8 meses de edad produciendo 1 cordero por borrega encastada. Los corderos se venden al mismo peso que la alternativa anterior, que es el peso actual utilizado en Nueva Zelandia y que se engrasan fuertemente al sobrepasarlo. Esta genética la representa el NZ Romney moderno.
  3. GENÉTICA PROLIFICA Y MAGRA, con los mismos resultados reproductivos que la alternativa 2,  pero producen CORDEROS PESADOS, donde los machos se faenan a los 47 kg de peso vivo y las hembras a los 45 kg. La raza Goldensheep, al igual que varias otras razas compuestas, representan esta genética.
  4. GENÉTICA PROLIFICA y MAGRA, con los mismos resultados reproductivos que las alternativas 2 y 3,  pero produciendo corderos ULTRA PESADOS, con faenamiento de los machos a los 60 kg de peso vivo y las hembras a los 58 kg.  ESTA ES NUESTRA APUESTA para la zona sur de Chile.

Los resultados de las alternativas 3 y 4 han sido obtenidos a nivel comercial en nuestro predio. En el modelo de simulación, para las 4 alternativas, se emplearon los mismos precios de venta de $850/kg vivo de cordero y $ 700/kg lana (2014). Se emplearon los mismos costos unitarios de producción, para aquellas variables generales, como mano obra, fertilización de praderas, manejo sanitario, fletes  etc. No se consideró el precio de arriendo del predio por ser una cifra muy variable y difícil de generalizar.

 

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RESULTADOS COMPARATIVOS:

 

 

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Al analizar los resultados expuestos, la primera conclusión es que la excelencia de las praderas utilizadas, por si sola, no garantiza los resultados económicos. Una parte muy importante del resultado se obtiene con la genética empleada. No da lo mismo utilizar cualquier raza pues la principal diferencias entre ellas son:

Precocidad sexual: Muy pocas razas son capaces de producir un cordero en su primer año de edad

Prolificidad: Se pueden obtener sobre 30 puntos porcentuales en el porcentaje de señalada o corderos destetados por oveja solo por efecto de la genética utilizada

Peso de venta: Los corderos magros, de rápido crecimiento diario obtenidos de ovejas con alta producción láctea alcanzan sobre los 50 kg de peso vivo a los 5 meses de edad y es un factor fundamental para maximizar la rentabilidad del negocio ovino. Un cordero tradicional se engrasa sobre los 35 kg de peso vivo y no es aceptado por el mercado formal.

Si se asigna un valor de arriendo comercial al uso de la tierra, queda en evidencia que a pesar de las excelentes praderas consideradas para la simulación de los resultados, la genética tradicional difícilmente cubre el valor del arriendo. (alternativa 1)

Al mejorar la cantidad de corderos, utilizando una genética de alta prolificidad y  precocidad sexual avanzada, mejoran los resultados económicos, pero si se asigna un valor de arriendo al uso de la tierra, no es una alternativa muy atractiva, por la limitación de producir corderos de peso mediano, con hasta 37 kilos de peso vivo. (alternativa 2)

Para hacer rentable la intensificación de la producción ovina se requiere además de las praderas de excelencia, una genética de alta prolificidad (muchos mellizos) y que al menos produzcan corderos pesados, 45-50 kg de peso vivo, para lo cual además del carácter magro, la oveja debe tener una abundante producción de leche. Las alternativas 3 y 4 utilizan la misma genética, con la sola diferencia del peso de faenamiento de los corderos, que por ser magros y de excelentes características carniceras pueden ser faenados a los 5-6 meses de edad a un peso muy elevado, pero con optima calidad organoléptica; excelente masa muscular; carne jugosa y blanda; características requeridas obligatoriamente por el mercado norteamericano y en forma creciente demandada por los restoranes especializados.

El peso de faenamiento del cordero es fundamental para lograr rentabilidades positivas. A mayor peso, la rentabilidad es mayor, pues los costos adicionales son insignificantes. Esta característica realza la necesidad de producir CORDEROS MAGROS, no sólo porque es lo que el consumidor está exigiendo, sino también por ser la mejor opción de rentabilizar el negocio. Sólo con genética adecuada se puede producir corderos magros y es un factor casi desconocido por los productores. Al comparar el costo energético que debe aportar la nutrición para producir un  cordero se obtienen los siguientes resultados:

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Para un cordero ULTRAPESADO, el  81% del costo de su alimentación está dado por el forraje consumido por su madre durante todo un año hasta entregar un cordero de 35 kg al destete. Ese peso se logra con una lactancia de 93 días en el caso de mellizos y 66 días en los corderos únicos.

Por ello al pasar de un cordero de 35 kg a otro de 60 kg., el costo para aumentar en  un 71% la producción de carne  es muy rentable en términos de consumo de forraje, pues sólo requiere un mayor consumo energético de 19%. En términos de rentabilidad representa casi la totalidad de ella, pues los costos fijos de producción son los mismos para cualquier peso de cordero y los costos variables incrementales para el mayor peso, son insignificantes.

La ovejería no ha despegado en el sur de Chile, fundamentalmente porque no se ha utilizado praderas de alta calidad y productividad. Sin embargo, el factor más determinante es que las razas  tradicionales utilizadas no son compatibles con la obtención de utilidades en el negocio de la carne ovina, aún cuando se utilizaran praderas de excelencia.

En resumen, la ovejería intensiva puede ser muy rentable si se conjugan PRADERAS Y GENETICA DE EXCELENCIA, enfocadas a producir corderos PESADOS y ULTRA PESADOS.

En Chile ese tipo de cordero sólo es posible producirlo en las regiones IX, X y XIV, donde a futuro pueden llegar a ser un producto típico y exclusivo.

El Cordero Pesado

EL CORDERO PESADO

                                                                                                     Daniel Claro Mimica

                                                                                        Ing. Agrónomo M.Agr.Sci. Lincoln University N.Z.

                                                                                                 daniel@goldensheep.cl

 

En EEUU, sin ser un país “ovejero”, gracias a su pragmatismo, sus científicos han sido pioneros en los aspectos más importantes de la producción ovina moderna.

En primer lugar, por los años 60 formaron el POLIPAY, la primera raza compuesta  ovina y visualizaron que la genética de los parámetros productivos, en ovinos, no se rigen por la genética Mendeliana, sino por la genética cuántica.

Con este descubrimiento, se posibilitó realizar cruzamientos entre razas que, en un par de generaciones, lograron un avance mayor que en 50 años de trabajo con el proceso tradicional de selección.

Los científicos norteamericanos de Clay Center, Nebrasca, se adelantaron en 30 años a sus colegas de los países líderes  ovejeros como Nueva Zelandia y Australia.

El otro gran aporte de los norteamericanos ha sido el CORDERO PESADO.

En EEUU se define como cordero, a las crías de las ovejas, cuando son menores de 12 meses de edad. En la práctica, muchos corderos se engordan en feedlot y se faenan con 80 a 90 kg de peso vivo, a una edad de 11 meses. Esto es posible gracias a la genética utilizada,  que se caracteriza por producir carne magra con altos pesos vivos.

Canal

 

En general, el cordero pesado, proviene de razas con un desarrollo que alcanza elevados pesos como adulto, con ovejas de 80 y más kilos de peso vivo  y carneros de  hasta 120 kg.

El desarrollo corporal tiene 3 fases, que se presentan simultáneamente, pero con diversas velocidades, siendo la primera, la formación de huesos, seguida de cerca por la formación de músculos. El depósito de grasa es la etapa más tardía del desarrollo.

Este depósito graso empieza a formarse, en forma significativa, a distintas edades del cordero, según sea el componente genético de éste. Está muy relacionado con  la madurez fisiológica del animal y  por ende con su peso vivo. Mientras más tardía sea la madurez del animal, esta se alcanza a mayor edad y a mayor peso. Por lo tanto, las razas más pesadas, depositan grasa corporal a una edad más avanzada y con un mayor peso.  En este principio se basa la producción del “cordero pesado”

La otra característica  del cordero pesado es que, su desarrollo corporal presenta elevadas ganancias diarias de peso, hasta una edad bastante avanzada, gracias a que la fase de depositar grasa es muy tardía.

 

Esa característica posibilita una alta eficiencia en la conversión de alimento en carne, pues es sabido el altísimo costo energético de la etapa de depositar grasa, frente a la formación del músculo.

En la siguiente  tabla, se indica el peso óptimo de faenamiento para los corderos provenientes de razas magras, o donde uno  de los padres, genéticamente posee dicho carácter. Por ejemplo, una raza de engrasamiento temprano, como Corriedale, al cruzarla con carneros terminales Texel, poseedores del gen magro, sus crías se guían por la tabla que se indica en este artículo.

tabla

La tabla está construida en base a promediar el peso adulto de la oveja y del carnero de la raza (o razas  progenitoras) y multiplicarlo por 0,7, lo que corresponde al peso óptimo de faenamiento de sus crias, acorde al desarrollo fisiológico antes de que pase a la etapa de engrasamiento.

En el caso de la raza Goldensheep, donde el peso adulto de la oveja es de 80 kg y el carnero 120 kg, el peso óptimo de faenamiento es de  70 kilos de peso vivo.  Como regla general, si se sobrepasa dicho peso, existe una alta posibilidad de producir canales engrasadas. Si no se cumple el peso indicado, es muy probable que los corderos sean demasiado magros.

La gran ventaja del CORDERO PESADO es que cumpliendo con la característica obligatoria de ser magro, tiene un mayor rendimiento a la vara y además  produce un alto rendimiento en carne despostada, con cortes de excelente presentación, que hacen muy atractivo el producto para los consumidores.A menor peso adulto de los padres, el proceso de depósito de grasa, en el desarrollo corporal de las crías, se produce a un peso menor y viceversa.

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Es muy difícil producir cortes de calidad en corderos livianos, principalmente por la baja proporción del área muscular, que es lo comestible del producto.

Además de la ventaja en calidad del cordero pesado, que facilita mucho su venta en forma de cordero trozado, el productor tiene un incentivo muy atractivo, que es aumentar su rentabilidad y utilidades.

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En efecto, el costo total de producir un cordero pesado, con 45-60 kg de peso vivo, es muy similar al de un cordero de 30 kg. La explicación es muy lógica. Para producir un cordero de 30 kg se requiere mantener una oveja durante 4 meses en su fase de “seca”, más 5 meses en su etapa de preñez y 3 meses de lactancia.  Eso significa un gran consumo de forraje y todos los costos sanitarios y de manejo asociados al proceso productivo.

La producción de un cordero pesado se logra con una genética distinta a la anterior, donde el factor magro y la alta producción de leche de las madres, producen a los 3 meses de edad un cordero de 40 kg de peso vivo. Ese cordero sólo necesita 2 meses adicionales, en praderas de buena calidad, para alcanzar un peso de faenamiento superior a los 50 kg de peso vivo y canales de +25 kg de carne.

Es evidente que el costo extra para producir esos 20 kg adicionales es insignificante frente a lo tradicional de llegar a los 30 kg. Esos kilos extra representan generalmente la utilidad del productor ovino moderno.

En Nueva Zelandia, desde hace ya más de 10 años, gracias al cambio genético, han elevado el peso promedio de faenamiento de sus corderos, produciendo ahora canales de 18 kg, mientras el peso anterior era de 12 kg.  Ese sólo cambio mejoró sustancialmente el negocio ovino en dicho país.

En Chile, hasta ahora, no se producen corderos pesados de calidad. Los corderos pesados que se ofrecen en el mercado informal, corresponden a animales de razas tradicionales, que sobre los 35 kg de peso vivo, acumulan una gran cantidad de grasa.

Los corderos del mercado informal de la zona centro-sur y sur, corresponden a animales de 6 meses y más de edad; con 40 a 50 kg de peso vivo, los que no califican para ser comercializados en el mercado formal:  carnicerías; supermercados . Menos aún en el mercado internacional, pues por su elevado contenido graso no tienen compradores.

A pesar de que Chile desde hace más de 10 años tiene un tratado de libre comercio con EEUU, donde nuestra carne de cordero no tiene arancel ni tampoco cuota, hasta ahora no hemos exportado ni un solo kilo, debido a que por no tener la genética adecuada no producimos corderos pesados y magros.

El peso mínimo de las canales para el mercado norteamericano es de 23 kilos. Dicho mercado es muy atractivo, pues los valores de la carne de cordero son superiores al promedio Europeo, sólo comparables al mercado alemán.

Los norteamericanos importan sobre 90.000 toneladas de carne ovina al año, cifra que continúa creciendo, gracias a la demanda de las comunidades latinas y europeas.

Para acceder al mercado norteamericano tenemos un gran potencial en la zona sur, donde con praderas de calidad y genética adecuada, se pueden producir fácilmente corderos de 6 meses de edad, alimentados exclusivamente a pasto y que alcancen sobre 50 kg de peso vivo.

Este tipo de carne puede fácilmente convertirse en una exclusividad de la zona sur, a nivel nacional, dado que dicha producción no tendrá competencia por parte de otras zonas con ovinos, pues para su implementación es fundamental tener praderas de alta producción y óptima calidad nutricional, a fin de que la genética productora de carne se exprese en toda su plenitud.

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